Silencio en el trabajo

En las oficinas y puestos de trabajo es aconsejable reducir el ruido para que uno pueda concentrarse. Pero ¿cuánto? ¿Cómo? ¿Es bueno que los empleados hablen o deben estar callados para mejorar el rendimiento?
“Por favor, silencio, estamos trabajando”. Seguro que han oído esta suplica más de una vez. Es evidente que el ruido, cuando es molesto, puede perjudicar no sólo el rendimiento en el puesto de trabajo sino, en los casos más graves, afectar al clima laboral o incluso a la salud. ¿Pero a partir de cuándo se puede calificar un ambiente de excesivamente ruidoso? Y, en el otro extremo, un silencio sepulcral de los empleados en la oficina ¿no acabaría siendo perjudicial, molesto o el síntoma de que algo va mal en la empresa? (…)

Cómo reducir el ruido en la oficina

1. Coloque la CPU del ordenador debajo del escritorio.

2. Instale biombos y mamparas separadoras.

3. Ponga objetos que absorben el ruido, como plantas, muebles, cortinas.

4. Disminuya el volumen del sonido de timbres y teléfonos.

5. Coloque material aislante y fonoabsorbente en suelos y paredes.

6. Acondicione espacios separados donde colocar las máquinas (fotocopiadoras, faxes).

7. Prevea una zona para tomar café y conversaciones separada del resto de las salas.

8. Instale dobles cristales en las ventanas.

9. La inclusión de elementos irregulares, curvos u oblicuos puede contribuir a la disminución del ruido, si se compara con superficies paralelas y ortogonales.

10. Las puertas pueden aislar espacios, pero también hacen ruido al cerrarse y abrirse. Por lo tanto, estudiar bien su colocación.

11. Sustituya señales acústicas (timbres, bocinas, etcétera) por señales luminosas o por carteles tipo “pase sin llamar”.

12. Establezca mayor distancia entre puestos de trabajo para que el empleado pueda concentrarse.

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