Habitaciones silenciosas

Escapar de la rutina y del estrés laboral diario se convierte,verano tras verano, en un agobio hasta que decidimos nuestro destino y contratamos el hotel. Pasar todo el día visitando museos, iglesias, plazas o rutas infinitas de senderismo, playas y demás actividades merecen una recompensa al final del día. Pero a quién no le ha pasado llegar al ansiado hotel y encontrarse sumergido en un mar de ruidos: del tráfico de las calles circundantes, de las terrazas de los bares, de las habitaciones colindantes a la nuestra… Y todo ello se debe a la falta de una buena insonorización acústica, precisamente la asignatura pendiente de la mayoría de las habitaciones de hotel. Así que empecemos a consultar en el momento previo a la elección del establecimiento hotelero el nivel de calidad ambiental y bienestar acústico del mismo, para poder disfrutar plenamente de la tranquilidad y el descanso que todos los viajeros necesitamos y nos merecemos del silencio en las habitaciones de  nuestras escapadas.

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